Estaba estirado sobre la cama, solo, terriblemente solo, notando cada latido acelerado, cada grito desesperado de un corazón que quiere volar e ir lejos, muy lejos.
Todavía noto tu risa resonando en mi cuarto, tus palabras, tus suspiros aún golpean mi mente, pero tu ausencia supera todas esas sensaciones. El sonido del reloj duele. Siento cada caída de la aguja clavándose en mis venas como un cuchillo terriblemente afilado, pero aún así, aguanto.
Aguanto porque sigo recordando tus labios en mis labios, tus manos sobre las mías, tu respiración en mi cuello. Ahora que no estás, ahora que no te tengo, siento que la vida no es más que recuerdos consecutivos... que utilizamos para hacer más leve el dolor de las cosas que nos sobrepasan.
Lo último que quiero decir es... que te invito a compartir conmigo todo lo que sientas. Da igual que sea realidad o no... podemos distorsionar la realidad si tú lo quieres.
Coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.
Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.
Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario